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Conocí a Elmer, un elefante multicolor, gracias a un libro en un curioso formato: un libro de plástico para ser leído a la hora del baño... ¡qué genial idea! Elmer no solo nos acompañó a la hora del baño, si no que además resistió estoico las mil y una veces que mi hija, entonces un bebé, se metía el libro a la boca. Sin duda para ella el proceso de la lectura era un proceso sensorial con todas las de la ley.
Cuando descubro que hay algún objeto o personaje que atrae la atracción de los niños a los libros, siento una "invitación compulsiva" a buscar muchas más opciones. Es así como en casa también hemos juntado una buena cantidad de libros cuyos protagonistas son elefantes. Y no solo mis hijas se han divertido con estas historias... todos en la familia hemos descubierto un sin fin de hechos asombrosos, algunos ciertos otros de ficción, que rodean a los paquidermos.

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